martes, 15 de julio de 2014

El ultimo Aleman..

viejo
Las autoridades de la prisión rusos sorprendieron a la comunidad internacional de esta mañana, con el anuncio de que finalmente se puesto en libertad el viernes, el último prisionero de guerra alemán de la Segunda Guerra Mundial. 84 años de edad, Reinhard Kunze, fue sólo 14 años cuando fue capturado por las tropas soviéticas durante la batalla de Berlín, en enero de 1945, y fue detenido durante los últimos 69 años en varios campos de trabajos forzados soviéticos y rusos. El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, anunció esta mañana que en un "acto de buena voluntad", el gobierno de Moscú está dispuesto a "dejar a un lado su orgullo nacional" y mostrar su "generosidad y buena voluntad" por dejar que se vaya a casa.

Reclutado en la juventud de Hitler ( Hitlerjugend ) 12 ª División Panzer SS en 1943 cuando tenía 12 años de edad, el Sr. Kunze fue acusado por las autoridades soviéticas de la ejecución de Yakov Dzhugashvili, el hijo de José Stalin, en el campo de concentración de Sachsenhausen, en abril de 1943. El hijo del dictador había sido capturado en la batalla de Stalingrado, y fue asesinado después de que su padre se negó a intercambiarlo por el campo alemán Friedrich von Paulus Marshall, que había sido capturado por las tropas soviéticas. Sin embargo, el líder ruso había decretado que no importa cuando los demás prisioneros de guerra alemanes se dieran a conocer, el asesino de su hijo iba a permanecer en campos de trabajo forzado hasta su muerte, a pagar por su acto de "cobardía excepcional".


Hasta ahora, los sucesivos gobiernos rusos habían mantenido la sentencia y se dio cuenta de la voluntad de Stalin, aunque no tenía ninguna legitimidad legal real bajo normas democráticas modernas. Sin embargo, el gobierno actual parece haber cambiado su mente, a fin de apaciguar la tensión con Alemania, de que se ha convertido en el conflicto en Ucrania. Muchos expertos dudan sin embargo que este sorprendente anunciar realmente podría tener el efecto deseado, ya que también constituye una admisión de que las autoridades rusas habían detenido ilegalmente a un ciudadano alemán de 70 años, que por otra parte era de sólo 14 años de edad en el momento de su encarcelamiento.

Esta sorprendente noticia trae recuerdos dolorosos para muchos alemanes, tiene el Sr. Kunze es sólo la última de una lista interminable de historias horribles vinculados al final de la Segunda Guerra Mundial. Aproximadamente tres millones de prisioneros de guerra alemanes fueron capturados por la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de ellos durante los grandes avances del Ejército Rojo en el último año de la guerra. Los prisioneros de guerra fueron empleados como mano de obra forzada en la economía de guerra soviética y la reconstrucción de la posguerra. En 1950, casi todos habían sido puestos en libertad. Oficialmente, los últimos sobrevivientes Prisioneros de guerra alemanes regresaron a casa después de la URSS en 1956, pero ahora está claro que no era del todo cierto. De acuerdo con los registros soviéticos, 381.067 prisioneros de guerra alemán Wehrmacht murió en los campos de la NKVD durante ese período de tiempo, de los cuales 356.700 eran ciudadanos alemanes y 24.367 de otras naciones. Muchos eruditos e historiadores disputan esos números sin embargo, lo que sugiere que el número de muertos podría estar cerca de 1 millón.

domingo, 18 de mayo de 2014

El Sol Naciente domina las Islas Filipinas.


Ocaso estadounidense en las Islas Filipinas: Los japoneses conquistan Manila.
El Sol Naciente domina las Islas Filipinas.


Aunque los principales desembarcos japoneses se realizaron poco antes de la Navidad, también se realizaron desembarcos en Luzón y Davao, en los primeros días de hostilidades. Luego de tomar las islas batanes, al norte de Luzón, el 8 de diciembre, los japoneses desembarcaron unos 4 mil hombres en Vigan, Gonzaga y Aparri dos días después. El 12 de diciembre, unos 2.500 japoneses desembarcaron en Legazpi, en el sur de Luzón. El 20 de diciembre, unos 5.000 japoneses desembarcaron en Davao y desde allí partieron hacia Joló, que tomaron de inmediato. Estos dos últimos desembarcos no servían para la campaña de Filipinas, sino para la campaña de las Indias Orientales Holandesas, que ya había comenzado.

Desembarcos japoneses en las Filipinas.


En la noche del 10 de diciembre, un bote japonés de reconocimiento se adentró en el golfo de Lingayen y de inmediato fue atacado por todas las defensas costeras. El comandante divisional anunció haber impedido un importante desembarco japonés y el episodio fue conocido como la batalla del golfo de Lingayen. MacArthur había colocado la mayor parte de su artillería en el sur del golfo, pero los japoneses descubrieron esto gracias al bote de reconocimiento y la prensa aliada, que publicó detalles de la falsa batalla en Lingayen.

Tropas japonesas a bordo de una lancha de desembarco se dirigen a las playas filipinas.

El 22 de diciembre, el submarino estadounidense Stingray localizó a la principal fuerza de invasión japonesa de Lingayen, unos 85 transportes que contenían al grueso de la 48ª División, al mando del Teniente General Yuitsu Tsuchihashi. Sin embargo, el desembarco japonés al norte del golfo de Lingayen se realizó sin muchos contratiempos, gracias a la absoluta superioridad aérea y naval japonesa. En aquel momento, solamente cuatro bombarderos B-17 permanecían en Filipinas, y luego de arrojar bombas sobre el convoy japonés, escaparon a Australia.

El asalto anfibio japonés.

En la noche del 22 y 23 de diciembre, desembarcó en la bahía de Lamon la 16ª División, unos siete mil hombres en 24 transportes al mando del Teniente General Susumu Morioka. Para la noche del 24, las fuerzas de Morioka finalizaron el desembarco con el costo de 84 muertos y 184 heridos. Durante los desembarcos, los submarinos desplegados por Hart fueron utilizados ineficazmente y causaron menos daño del esperado

Una columna nipona de tanques e infantería avanza hacia Manila.


Manila iba a ser cercada por las fuerzas provenientes desde Lingayen y Lamon. Luego de que las fuerzas del norte de Luzón, tres divisiones filipinas al mando del Mayor General Jonathan Wainwright IV, se replegaran detrás del río Agno, MacArthur decidió abandonar las defensas de las playas, y recurrió al Plan de Guerra Naranja 3 (WPO-3 por sus siglas en inglés), que involucraba el retiro de las tropas en Luzón a la península de Batán, donde deberían esperar unos seis meses a que la Flota del Pacífico llegara con refuerzos.

Avance japonés a través de las Filipinas, líneas norteamericanas de defensa y emplazamiento del último bastión Aliado en Luzón: la Península de Batán.

Detalle de la carrera japonesa a Manila.
Finalmente, MacArthur ordenó a las dos divisiones filipinas al sur de Luzón, al mando del Brigadier General George M. Parker Jr., que se retiraran a Batán junto con las divisiones de Wainwright. El 24, el Presidente filipino, Manuel Luis Quezón, abandonó Manila rumbo a Corregidor. Más tarde, ese mismo día, MacArthur también partió hacia Corregidor. El 26 de diciembre, Manila fue declarada ciudad abierta.





Tanques japoneses desfilan por las calles de Manila.


Ayer, 1 de enero de 1942, la 48ª División japonesa se encontraba a menos de 25 kilómetros de Manila. Las fuerzas de la 16ª División, al sur de la capital filipina, habían sido retrasadas gracias a la destrucción de varios puentes y todavía se encontraban a unos 65 km de Manila. El General Masaharu Homma ordenó detener a la fuerza del norte para que las tropas se reorganizaran y se asearan, de esta manera planeaba evitar el pillaje y los abusos contra los civiles. En la tarde de hoy, 2 de enero, tres batallones al mando del Mayor General Koichi Abe han entrado finalmente en Manila.

Los "buenos" se desesperan en Filipinas y Malasia



"¡Los capitalistas exigen el rojo sin fin! ¡Es vuestra sangre, chicos! ¡Pero más y todavía más va a ser exprimida!" Panfleto japonés en el que se anima a los norteamericanos que combaten en las Filipinas a deponer las armas.


El asedio de la Península de Batán ha dado comienzo hoy después de que las fuerzas norteamericanas y filipinas hayan completado su retirada de la Línea Layac. La Fuerza del Norte de Luzon ha sido renombrada como I Cuerpo Filipino y se compone de unos 22.500 hombres de las Divisiones de Infantería 1ª, 31ª, 71ª y 91ª, todas del Ejército Filipino, la 26ª División Filipina de Exploradores a Caballo, tropas mixtas y armas de apoyo. La Fuerza Defensiva de Batán, por otro lado, ha sido renombrada como II Cuerpo Filipino, integrada por unos 25.000 hombres de las Divisiones de Infantería 11ª, 21ª, 41ª y 51ª (del Ejército Filipino), la 57ª División de Infantería de la División Filipina y armas de apoyo.

Localización de Batán, un pequeño "diente" de la Isla de Luzón.

La defensa de Batán hasta el sur de las Montañas Mariveles ha quedado dividida de manera aproximadamente igual entre los dos cuerpos, quedando el I Cuerpo como responsable de la mitad occidental y el II Cuerpo de la mitad oriental. La Zona del Mando de Servicio se sitúa en el extremo sur bajo las Montañas Mariveles y es responsabilidad del General de Brigada A. C. McBride; en esta zona se encuentra la 2ª División de Policía Filipina, unidades de infantería provisional constituidas a partir de personal de las fuerzas aéreas y un batallón provisional de personal de la Marina y de los Marines.

Despliegue defensivo estadounidense en Batán.´

Las defensas estadounidenses de Batán están organizadas en profundidad: la línea principal de resistencia se extiende desde Mauban al oeste hasta Mabatang al este a lo largo de 32 kilómetros. Tras la línea principal se encuentra una segunda línea y en estos momentos se está constituyendo una tercera línea de retaguardia.

Salvoconducto japonés en el que se garantiza un trato especial a todo soldado filipino o norteamericano que al rendirse presente este documento.

Con todo este despliegue en este recóndito y diminuto rincón de las filipinas, los norteamericanos piensan poder resistir durante meses hasta que una fuerza mayor Aliada los rescate. Que alguien los perdone, porque no saben lo que dicen. Porque desde luego, el que no los perdonará será el Ejército Japonés, que en seguida les quitará las ilusiones a base de bombazos.


Media Malasia se encuentra ya en manos japonesas.

La campaña de Malasia hasta hoy.

Mientras tanto, los japoneses han desatado durante la madrugada de hoy un poderoso asalto con tanques e infantería con el que pretenden atravesar las posiciones de la 11ª División India sobre el Río Slim y recorrer rápidamente los 30 kilómetros que los separan de Kuala Lumpur. El 3º Cuerpo Indio no ha tardado en ceder terreno y comenzar a retirarse hacia el sur hacia Tanjong Malim entre el pueblo de Slim y el nudo de carreteras en Kuala Kubu.
Vídeo de la visita de Wavell a Singapur.

El General Sir Archibald Wavell, nuevo Comandante en Jefe del Mando Australiano-Británico-Holandés-Americano (ABDA) en el Pacífico Sudoeste, acaba de llegar a Singapur, encontrándose con una situación calamitosa: los británicos están perdiendo la guerra.


Inspeccionando las defensas de Singapur. Formidables de cara al mar, pero inexistentes de cara al continente.

Wavell se ha dedicado a repartir rapapolvos a diestro y siniestro. El General de Brigada Ivan Simson, el Ingeniero Jefe, le ha mostrado a Wavell el lado norte de la Isla de Singapur, que carece completamente de defensas. No hay trabajos defensivos en construcción o siquiera planeados. Wavell, furioso, le ha preguntado al Teniente General Arthur Percival, Comandante de Malasia, porqué está así la situación; Percival le ha respondido que las defensas serían contraproducentes para la moral Aliada. Wavell le ha replicado que el impacto será todavía mayor cuando las tropas en retirada comiencen a cruzar la carretera elevada desde el continente y le ha ordenado a Percival ponerse manos a la obra de inmediato y levantar las debidas defensas, aunque lo cierto es que Percival ha decidido hacer caso omiso.

viernes, 25 de abril de 2014

Peter Hansen



Peter Hansen

22 junio, 1938

Peter Hansen y Hermann Hoth, 
22 junio, 1938


Sentado junto a Hitler en la visita de este a los Sudetes a comienzos de octubre de 1938.
Gustav Lombard y Peter Hansen



Peter Hansen 
La primera batalla del general chileno al mando de los italianos tendría lugar en Piemonte, Italia, allí un montón de guerrilleros ocuparon la Fortaleza de Vinadio, por lo que los nuevos SS de Hansen los desalojaron en solo tres horas provocándoles muchas bajas. A partir de entonces Peter conseguiría grandes victorias contra los partisanos, los ejemplos más claros fueron los enfrentamientos en Germanasca, Chisone, Spoletto, Asis, Scheggia y Gubbio, todas ellas victorias del general chileno. Pero sin duda alguna la acción más importante del Peter Hansen fue la Batalla Anzio, en primavera de 1944 la 29ª División SS Italianische fue trasladada a la playa de Lazio donde detuvieron al ejército norteamericano, los estadounidenses sorprendidos al ver tropas italianas SS sufrieron muchas bajas. Cuando en Anzio se juntaron las alas británica y americana, los SS italianos de Hansen resistieron con lanzagranadas y armas muy obsoletas en caminos y carreteras entre Nettuno y Viterbo provocando a los aliados más bajas de las que ellos sufrían y demorando el avance hacia Roma. El 4 de Junio de 1944 Roma cayó en manos aliadas y Hansen escapó por los pelos de quedar cercado, el chileno podía darse a si mismo por orgulloso, pues había sufrido 300 bajas en su división frente a más del triple que les había

16 Junio de 1942 



Peter Hansen 20 de mayo 1967 color
71.años


fotos Alemania; 23 de mayo de 1967
Chile y Alemania.



Fotos 
Peter Hansen (1896-1967 Q.E.P.D.) 71.años
Peter Adolf Caesar Hansen (Santiago de Chile, 30 de septiembre de 1896 – Viersenu, Alemania; 23 de mayo de 1967) fue un SS Brigadeführer(General de Brigada de la SS) y miembro de la Waffen-SS.

Peter Hansen 30 de septiembre, 1896
Santiago, Chile

Julio 21 1938







Ejercito de chile Agosto de 1943:

Los primeros especialistas en tanques

En Europa las grandes unidades blindadas del eje y los aliados,demostraban en el teatro de guerra de África y Europa, sus aptitudes para la maniobra hacia la profundidad, materializada con una potencia y velocidad sorprendente.
En ese contexto en Chile los orígenes de las unidades motorizadas y blindadas tienen su gestación en la traducción de la obra del
Teniente General Von Cochenhausen, denominada Manual Táctico del Comandante de Tropas y sus Auxiliares, trabajo efectuado en 1938 por los Oficiales de Estado Mayor: el Mayor Ramón Alvarez G.y el Capitán Rodolfo Otto M.
En esta publicación se planteaba la necesidad de crear, con la ayuda de la motorización, unidades de gran movilidad y aptas para todo empleo, siendo una misión trascendental de estas unidades
operar sorpresivamente sobre flancos y espaldas del adversario. Así esta primera aproximación teórica sorprendió al Ejército de Chile, cuando el 1 de septiembre de 1939 se da inicio en Europa a la
Segunda Guerra Mundial.
La realidad institucional de la época en lo que respecta a su organización y el aspecto material, era de un ejército equipado con infantería de llanura y de montaña, artillería montada y a caballo, la caballería, los zapadores, las comunicaciones y unidades de tren.
El Memorial del Ejército registra a partir de mayo de 1940 una 
serie de artículos, donde se plantea el pensamiento y la concepción sobre unidades motorizadas y blindadas, escritos por diversos autores, tanto extranjeros como chilenos.
De esta forma, en plena guerra mundial y siendo Presidente de la República don Juan Antonio Ríos, a proposición del Comandante en Jefe del Ejército General de División Oscar Escudero Otárola se crea la especialidad de “Motorización” el 23 de junio de 1942.

Ejército chile y Ejército Alemania

10 de Julio de 1944

sábado, 1 de marzo de 2014

operación “Storfang”, el asalto definitivo.

Casi todo el mundo conoce al General von Choltitz, el hombre que recibió la orden de quemar París y no lo hizo, sino que se rindió con la ciudad. Sin embargo este oficial tuvo una vida anterior, por ejemplo en Sebastopol donde, el 7 de junio de 1942, participó, al frente del Regimento 16 , en el asalto a la gran fortaleza, el 30 de junio, las tropas alemanas entran en Sebastopol, la ciudad caerá definitivamente el 1 de julio, abandonada por los soviéticos. La aviación lanza un ataque masivo, mientras que el infante, e buena forma física y moral, se lanza contra el enemigo… Sin embargo la posición es extremadamente difícil de cruzar, pues está sembrada de minas. El terreno, lleno de maleza, hace que sea muy difícil mantener la cohesión y el rumbo de los grupos de asalto, incluso de los más pequeños. El infante debe batirse por cada metro de terreno, pasa al asalto, se expone a los contraataques del enemigo; y cada hora pone a prueba su capacidad de resistencia. Los puestos avanzados del enemigo estaban bien fortificados y nunca nos habíamos encontrado con un adversario tan duro y tan inquebrantable, incluso bajo un fuego tan intenso. Hizo falta entonces tomar cada agujero lanzando dentro minas, bombas de humo y granadas… Sin embargo, los rusos siguen sin ceder y siguen combatiendo con una valentía desesperada, digna de admiración. Hacemos prisioneros, son hombres graves y duros. Mientras los llevamos hacia retaguardia algunos de ellos se hacen por sorpresa con algunas de las armas que se han quedado en el suelo y retoman la lucha con una última y fatal energía.
El regimiento de Choltitz tuvo que combatir hasta el 13 de junio para hacerse finalmente con el fuerte Stalin. Sin embargo la batalla no terminó con eso. Ahora había que quebrar la segunda línea soviética y llegar a la orilla norte de la Bahía de Severnaia. Ya en la costa, una serie de galerías profundamente excavadas también van a ser un hueso duro de roer.

Para forzar el acceso, nuestra undécima compañía avanza hasta las cuestas más abruptas, pero el ataque, con granadas, con minas, con dinamita, fracasa. Enviamos prisioneros para que convenzan al enemigo para que se rinda, por el bien de los obreros de las fábricas de municiones, de sus mujeres, de sus hijos también hay civiles refugiados en las galerías, pero sin éxito. En un acceso de desesperación un joven voluntario desciende hacia el muelle por una cuerda, con el fin de forzar la entrada con una carga de dinamita. Pero lo matan muy cerca de su objetivo. Se produce una terrible explosión. En un último acto desesperado el comisario político [para los alemanes, siempre los culpables de todo] ha volado el túnel. Con el mueren los 1.400 civiles que se habían refugiado en el interior, y aquellos de nuestros soldados que se habían instalado sobre la galería.

Con la costa norte de la bahía en manos alemanas, finalmente, queda una última operación, cruzar el brazo de mar para apoyar a las tropas que están atacando Sebastopol desde el este.

Volvamos por última vez al regimiento de Choltitz, estamos a 29 de junio, y son las 01:00 de la madrugada.

Bajo la protección de la artillería, nuestros hombres saltan dentro de las embarcaciones. Un oficial se me acerca y me pide que imponga disciplina entre los infantes y los soldados de ingenieros, que se están abalanzando hacia los barcos. Se ponen en marcha los motores y las lanchas se lanzan a cruzar el brazo de mar, casi sin protección, en un frente de 500m. Uno de los barcos que van en cabeza está conectado a la base departida por medio de un cable telefónico y, doce minutos después del inicio de la operación, me anuncian que la primera compañía ya ha llegado. Estaba avanzando en paralelo a la vía férrea construida sobre el muelle y atacaba a toda prisa hacia las alturas.

Imagen.- Impresionante vista aérea del Fuerte Máxim Gorky.

lunes, 3 de febrero de 2014

El destino de "Jochem"



El soldado no ama la muerte, pero tampoco le teme, siempre la prefiere antes que a la esclavitud.
Los hombres a su mando eran completamente leales a él, catalogándolo como un líder Carismático.

Días antes de la rendición alemana en la alta Austria, Peiper ante el río Elba ordena la destrucción de todas las armas de la división y cruzar el río donde la zona militar daba comienzo, para que sus hombres, no cayesen en manos de los soviéticos. Él será capturado por los americanos en su casa un mes más adelante donde, tras ser condenado a pena de muerte en juicio, acaba liberado tras 20 años en prisión dada la imposibilidad de poder inculparlo y debido a los testimonios, quitándole toda culpabilidad dados por sus hombres.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, Peiper junto a otros miembros de las Waffen SS son juzgados en una corte militar americana por la “Masacre de Malmedy”. Peiper se ofreció a cargar con toda la culpa si la corte dejaba en libertad a sus hombres, lo cual fue negado.


Peiper, al igual que sus hombres, fueron hallados culpables y sentenciados a morir por ahorcamiento. Peiper apeló para que sus hombres no fueran fusilados pero dicha petición fue negada. Sin embargo, debido a carencia de pruebas congruentes, la pena le es conmutada a muchos de los acusados, entre ellos Peiper, quién cumplió una condena de 11 años y luego fue puesto en libertad de la cárcel en la fortaleza de Landsberg, el 22 de diciembre de 1956.

En enero de 1957 empezó a trabajar para Porsche en Frankfurt. Los sindicatos comunistas exigieron su despido. Más tarde trabajó para la VW en Stuttgart, pero allí fue despedido también por causa de la agitación izquierdista. Con esto se dio cuenta que no podría permanecer más tiempo en Alemania y se trasladó con su familia a Francia.


La mañana del 13 de julio de 1976, Peiper envió a su esposa, que padecía de cáncer, de vuelta a Alemania. Él mismo no quiso dejar su hogar porque temía que lo quemaran. Su vecino Ketelhut le había sugerido que pasara la noche en el molino, pero Peiper rechazó la oferta. No quiso tampoco que Ketelhut permaneciera con él, puesto que podría recibir algún disparo de los atacantes. "No", dijo, "ya han muerto suficientes." Jochen Peiper esperó en el mirador de su casa desde donde podía observar el río Saone. Erwin Ketelhut le había prestado su rifle. A las 10:30 de la noche oyó un ruido en los arbustos y vio una docena de hombres subiendo por el banco del río. Disparó al aire para intimidar a los intrusos borrachos. Le dijeron que saliera. Él lo hizo así y abrió la puerta para hablar con ellos.

Lo que sucedió después sólo lo pueden contar los asesinos. El cuerpo del Obersturmbannführer, Jochen Peiper, fue encontrado carbonizado y sólo medía un metro, no tenía manos ni pies. Murió alrededor de la 1 de la madrugada. La casa fue incendiada, el tejado destrozado. ¿Qué sucedió entre las 11:30 y la 01:00 horas de la madrugada? ¿Estaba el Obersturmbannführer vivo cuando le mutilaron? ¿Estaba todavía vivo cuando lo quemaron? Los culpables vertieron gasolina en el piso, a la que prendieron con una mezcla de petróleo y aceite de motor. Peiper estaba en su dormitorio, echado de lado con su espalda en la pared, un brazo inclinado ante su pecho. Nada había caído sobre él. Murió por el intenso calor. El cuerpo no estaba incinerado sino encogido.

Erwin Ketelhut y el francés que le conocía y simpatizaba con él compartieron la opinión que este hombre caballeroso, habiendo desafiado tantos peligros, no debería haber muerto de este modo. Los asesinos habían conducido con su coche hasta un prado en el banco del río donde dos barcazas estaban preparadas. Con ellas habían cruzado el Saone y de aquí en adelante tuvieron que trepar hasta el escarpado banco a través de los arbustos.

Después del asesinato se marcharon por otro camino de vuelta al prado, enfrente de la casa, hasta la calle. Los bomberos dragaron el río para buscar las partes perdidas del cuerpo. La investigación de la policía francesa llevó seis meses. Los comunistas de Vesoul y los miembros de la Resistencia fueron interrogados. Nadie sabía nada. Luego el caso fue archivado. Nadie fue arrestado o castigado. El área de Traves no está densamente poblada, hay sólo diez habitantes por kilómetro cuadrado. Todo el mundo conoce a todo el mundo allí y la gente sabe todo acerca de los demás. Pero nadie sabía nada.

jueves, 30 de enero de 2014

Los seis héroes de Alejandría: Los torpedos humanos

Los acorazados Valiant y Queen Elizabeth, fuera de combate merced al valor de seis intrépidos italianos, más de 70.000 toneladas de acero británico han ido a parar al fondo del puerto de Alejandría, nunca el Almirante Horatio Nelson, héroe de Trafalgar, hubiera imaginado un destino como este.



Desde que comenzó la guerra, Italia ha estado buscando un momento propicio para lanzar a su mejor unidad de élite naval, la Decima Flottiglia MAS (Décima Flotilla de Vehículos de Asalto) o Xª MAS, en una acción decisiva contra los enemigos del Eje. Esta unidad especial de combate se había creado durante la Primera Guerra Mundial para lanzar misiones casi suicidas con barcos pequeños como lanchas, botes a remo, minisubmarinos, torpedos tripulados o buzos. Muy buenos resultados había dado en la Gran Guerra con los hundimientos de los mejores buques de Austria-Hungría, los acorazados Szent Istvan y el Viribus Unitis, entre otras acciones en las que la 10ª Flotilla MAS se convirtió en el ideal romántico de heroicidad gracias al maestro militar Gabrile D'Annunzio, protagonista de grandes proezas. La guerra actual también ha sido testigo de importantes logros de estas fuerzas especiales, como el hundimiento del crucero británico HMS York en la Bahía de Suda y algunos cargueros en Gibraltar. Pero el golpe maestro todavía estaba por llegar.



La Xª MAS fue creada para agrupar todos los medios de asalto de la Regia Marina, enumerados en esta interesantísima imagen. Para el ataque contra Alejandría se emplearán los torpedos de marcha lenta TML, conocidos coloquialmente como maiale (cerdo).

A finales de 1941, la situación es muy proclive en el Mar Mediterráneo para lanzar en misiones especiales a la Décima Flotilla MAS después de los continuos reveses militares navales que han sufrido los Aliados a lo largo de todo el año. La Italia Fascista de Benito Mussolini no va a desaprovechar una oportunidad así, por lo que el Duce ha dado luz verde para atacar el talón de Aquiles británico: Alejandría.



Capitán Juno Valerio Borghese.



Características técnicas del submarino Scire y de los torpedos tripulados.

Se ha elaborado un plan en el que el submarino Scire, comandado por el capitán Valerio Borghese, transportaría a hombres de la Décima Flotilla MAS para que se infiltraran en el puerto de Alejandría con el fin de hundir a los dos únicos acorazados británicos en ese mar: el HMS Valiant y HMS Queen Elisabeth. Para dicha misión han sido escogidos el Teniente Luigi Durand de la Penne, quien ha sido puesto al frente de la operación, el Capitán Antonio Marceglia, el Capitán de artillería naval Vincenzo Martellotta, más los cabos buzos Emilio Bianchi, Mario Marino y Spartaco Schergat. Estos hombres a bordo de tres torpedos humanos equipados con 300 kilogramos de trilita explosiva, tripulados bajo el agua por dos de los voluntarios respirando desde bombonas oxigenadas, tendrían que acercarse a Alejandría y colocar las cargas bajo los barcos buceando. Después deberían escapar por sus propios medios, o bien entregarse prisioneros. Sin duda una misión así tiene pocas probabilidades de salir bien y requiere de un valor extraordinario.


El puerto de Alejandría, visto desde el aire.´

Alejandría a finales de 1941 se ha convertido en el último refugio en el que se ocultan los restos de la Marina Británica (Royal Navy). El Almirante Andrew Cunningham, que comanda a toda la flota se encuentra en Alejandría, estudiando la difícil situación naval con la que se presentaría el nuevo año 1942. La única seguridad que tiene es que Alejandría está tan bien protegida, que mientras sus buques permanezcan allí, no les sucederá nada. Desde luego no sabe cómo de equivocado está.



El Almirante Cunningham posa, sonriente. No tiene motivos para ello.

Gran Bretaña se encuentra en este 18 de diciembre de 1941 en una de las mayores crisis de su Historia. Ayer mismo había tendio lugar la Batalla de Sirte, durante la cual los británicos perdieron al crucero HMS Neptune a manos de los italianos. A la Flota Británica del Mediterráneo (Royal Mediterranean Fleet) le quedaban muy pocos barcos: su único portaaviones, el HMS Ark Royal, y el acorazado HMS Barham han sido hundidos por submarinos de Alemania. Gran cantidad de cruceros, los HMS Gloucester, HMS York, HMS Fiji, HMS Calcutta y HMS Galatea, también han terminado en el abismo marino. Los únicos portaaviones en ese mar, el HMS Illustrious y HMS Formidable, se encuentran fuera de combate recibiendo reparación especial en Estados Unidos, mientras que el HMS Eagle y el HMS Audacity son los únicos portaaviones que todavía operan en el Océano Atlántico. Por otra parte, la Flota Británica del Océano Pacíficoacaba de dejar de existir cuando Japón hundió el pasado día 10 al acorazado HMS Repulse y al crucero pesado HMS Prince of Wales. La Flota Británica del Océano Indico, súmamente débil, es poco más que un juguete en manos japonesas.



El puerto de Alejandría. Marcados con flechas, el Queen Elizabeth y el Valiant.

Sin portaaviones y con un número muy reducido de cruceros en el Mediterráneo, los acorazados HMS Queen Elisabeth y HMS Valiant son la única fuerza capaz de enfrentarse a los italianos. Protegidos dentro del puerto de Alejandría por redes antitorpedos y artillería antiaérea, junto a otros navíos menores y el petrolero SS Sagona de la Noruega Libre, los británicos confían en preservarlos, pues de perder a estos dos grandes barcos, el Mediterráneo quedaría en manos de Italia.


El ataque a Alejandría.


El submarino Scire en puerto, con los contenedores cilíndricos en los que almacena los torpedos tripulados.

Uno de los torpedos tripulados (maiale) es descargado del Scire.



Así van vestidos los héroes italianos, como extraterrestres.



Los tripulantes se aprestan a subir al torpedo.


El maiale se pone en marcha.



El "marrano", navegando.


¡Avanti!

Caída la noche de hoy, 18 de Diciembre de 1941, el submarino italiano Scire, ha depositado en el agua a tres torpedos humanos, cada uno con dos de los seis miembros de la tripulación de la Décima Flotilla MAS que van a llevar a cabo el raid sobre Alejandría. Despidiéndose de los marineros del submarino Scire, los tres torpedos humanos han navegado manualmente hasta Alejandría, bordeando el dique y el rompeolas, hasta la boca del puerto, la cual se encuentra cerrado por las barreras antisumergibles.



Rutas seguidas por cada uno de los tres maiale en el interior del puerto de Alejandría.

A las 23:30 horas, las barreras han sido abiertas para dejar pasar a unos destructores británicos. En ese preciso instante los tres torpedos humanos italianos se han colado sumergidos dentro de la rada de Alejandría sin ser vistos por nadie, ni siquiera los destructores sobre sus cabezas. Una vez en el interior, cada máquina bajo el agua se ha dirigido a sus objetivos. Dos de los torpedos humanos han colocaron sus explosivos sin problemas en el casco del acorazado HMS Queen Elisabeth y del petrolero SS Sagona. El torpedo humano del teniente Luigi Durand ha tenido mayores dificultades cuando su torpedo ha quedado enganchado en los cables del acorazado HMS Valiant, por lo que los italianos han tenido que abandonar la máquina y colocar las cargas de demolición a mano, aguantando la respiración con sus bombonas de oxígeno. Cuatro de los marineros italianos han sido descubiertos por los centinelas ingleses al salir a la superficie, dos en el agua y dos más fuera mientras mojados intentaban huír. Los otros dos han conseguido escapar vestidos de marineros tras deshacerse de sus trajes de buceo, saliendo después por la puerta principal del recinto, marchando a continuación a la ciudad y tomando luego un tren hacia el Cairo.



Diagrama en tres dimensiones de la incursión a Alejandría.

Cunningham ha sido despertado inmediatamente y se le ha informado de la presencia de aquellos italianos. Aterrado ante la posibilidad de un sabotaje o que fueran observadores de un ataque aéreo, ha dado orden de interrogarlos y tomar las medidas necesarias en el puerto, entre ellas el aumento de la seguridad, el tendido de más redes antitorpedos y la evacuación de todos los marineros dentro del HMS Valiant, justo donde los italianos han sido descubiertos. Los soldados británicos han sometido a un severo interrogatorio a Luigi Durand y sus hombres, pero todos han mantenido un silencio sepulcral, dando únicamente el nombre y su rango. Como no han conseguido sacar de ellos ninguna información, han llevado a Durand a bordo del acorazado HMS Valiant, encerrándole en una celda cerca de los pañoles de munición, esperando que, de haber colocado cargas explosivas, el miedo a morir le impulsara a confesar dónde se encuentran acopladas. Pero lo cierto es que Durand, a sabiendas de que podría llegar a morir dentro del buque a manos de sus propias cargas, ha optado por no hablar, demostrando un gran sentido del deber y patriotismo.



Luigi Durand della Penne, con traje de buzo.
Exactamente a las 5:45 horas de la madrugada del 19 de diciembre de 1941, una gran explosión ha roto el silencio de la noche en Alejandría. Se trata de las cargas situadas en el petrolero noruego SS Sagona, que han detonado según lo programado. El buque, cargado con 16.000 toneladas de combustible, ha saltado por los aires, dañando gravemente además al destructor HMS Jervis, anclado a su lado. En realidad, la intención original era sembrar de bombas incendiarias la rada y conseguir incendiar todo el puerto.


A las 6:05, otra terrible explosión ha sacudido al acorazado HMS Valiant. En cuestión de segundos, el buque ha comenzado a hundirse junto con su único tripulante y prisionero, Luigi Durand, que milagrosamente, tras saltar la puerta de su celda con la explosión, ha podido escapar a través de los pasillos y angostos caminos del navío, y tirarse al agua. Justo en el instante en que ha abandonado el acorazado, el HMS Valiant se ha hundido.

Los acorazados Valiant y Queen Elizabeth, fuera de combate merced al valor de seis intrépidos italianos.

El último estallido que ha roto la noche y terminado de sembrar el caos ha sido la del acorazado HMS Queen Elisabeth. La detonación ha sido especialmente grande porque las cargas han estallado en la cámara de calderas, lo que ha provocado la muerte a 8 marineros de la tripulación y hecho que el almirante Cunningham salga despedido del puente, aunque sin sufrir daños físicos. La entrada de agua a través de la vía abierta ha sido lenta, por lo que todo el mundo ha podido ser evacuado del acorazado hasta que irremediablemente, al amanecer, el HMS Queen Elisabeth se ha ido a pique.


Resultado.



Escudo de armas de la Xª Flottiglia MAS.

Con este desastre naval que Italia le ha asestado en Alejandría, Gran Bretaña ha quedado definitivamente fuera de combate en el Mar Mediterráneo. Sin ningún portaaviones, ningún acorazado y con más del 50% de sus cruceros hundidos, el Reino Unido pasa a la defensiva sin posibilidad de recuperación. El Eje domina el "Marenostrum", y en especial Italia con su superioridad naval.


El Imperio Británico ha encajado hoy en Alejandría la que probablemente sea la mayor derrota naval que ha sufrido nunca en el Mar Mediterráneo. La Royal Navy ha quedado desarbolada. En un solo golpe de mano, ha perdido sus dos únicos y poderosísimos acorazados HMS Queen Elisabeth y HMS Valiant, además del petrolero SS Sagona hundido y el destructor HMS Jervis dañado. Más de 70.000 toneladas de acero británico han ido a parar al fondo del puerto de Alejandría. Nunca el Almirante Horatio Nelson, héroe de Trafalgar, hubiera imaginado un destino como este de esa flota mediterránea que con tanto esfuerzo le costó construir.



Esquema resumen de la operación que ha otorgado a Italia la superioridad naval en el Mediterráneo.

Italia solo ha tenido que lamentar la pérdida de sus seis marineros, que han caído prisioneros. Durand ha sido recapturado tras escapar por segunda vez del HMS Valiant y los dos que han logrado escapar han sido capturados a su llegada a El Cairo, capturados allí por las autoridades inglesas. Sin embargo, los seis marineros son desde este momento héroes de Italia, artífices de una hazaña que quedará registrada en los anales de la historiografía naval universal como una de las misiones bélicas con éxito más difíciles de lograr.


La acción de Alejandría va a tener consecuencias nefastas a largo plazo para nuestros enemigos. El Reino Unido ya no será una potencia en el Mediterráneo, nunca podrá superar al Eje. Pase lo que pase, el Imperio Británico pasará a segundo plano. Italia ha conseguido el final de su auge en el mundo.