martes, 26 de febrero de 2013

Operacion.. Unternehmen Seelöwe

La Operación militar que Hitler no quiso llevar a cabo :Operación León Marino 
La Operación León Marino en alemán: Unternehmen Seelöwe fue un plan alemán para invadir Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial.
Hitler esperaba que los británicos firmaran la paz sin tener que llegar a la ocupación del país. Pero esto no ocurrió, por lo que junto con sus generales empezaron a planear la invasión de la isla.
Finalmente la invasión no llegó a concretarse debido al contratiempo que supuso la exitosa defensa de los británicos en la Batalla de Inglaterra.


Desarrollo


Según el general Karl Student la mejor oportunidad para la invasión ya se les había escapado. El había ideado un plan para aprovechar el caos de Dunkerque, pero el plan se había ido retrasando.
La operación requería lograr la supremacía aérea. A finales de agosto de 1940, la situación del Grupo 12 de caza de la RAF era tan desastrosa que el Jagdführer 2 de la Luftflotte II afirmaba el 29 de ese mes que "la supremacía ilimitada en cazas" era ya un hecho. Sin embargo el cambio de objetivo de la Luftwaffe a partir del 7 de septiembre de 1940, cuando, a consecuencia de los ataques de represalia ordenados por el bombardeo británico de Berlín a fines de agosto, se interrumpen los ataques masivos contra aeródromos y se toma como blancos principales Londres y las ciudades de producción bélica, hacen que no se consiga la deseada y necesaria supremacía y se reconsidere la oportunidad de la invasión.


En aquel entonces, los ingleses tenían pocas probabilidades de vencer al ejército alemán en caso de que se pusiera en marcha la Operación León Marino. Winston Churchill ordenó gasear a los alemanes con 1500 toneladas de gas mostaza nitrogenado almacenado desde finales de la Primera Guerra Mundial. Éstos, sin embargo, ya estaban protegidos contra este gas, cosa que Churchill ignoraba.


La amenaza de invasión se mantuvo durante bastante tiempo, primero para mantener una presión psicológica sobre el pueblo y el gobierno inglés, y posteriormente para encubrir los planes alemanes de ataque contra la Unión Soviética.
Además Hitler siempre estuvo interesado en un arreglo amistoso con Gran Bretaña.

Adolf Hitler : Perfil Psicológico


El gran interés que despierta la figura de Hitler se debe precisamente a los ribetes de su extraordinario tipo de personalidad y su halo de impenetrabilidad. Hitler poseía un extraordinario carisma capaz de envolver no sólo a las personas, sino también a las masas, además de poseer una gran oratoria gesticular muy estudiada. Una persona única e inigualable.


Muy pocas personas integraban su séquito personal, se pueden citar al fotógrafo Heinrich Hoffmann, Martin Bormann, Hermann Goering, Wilhelm Bruckner, Josef Dietrich, Joseph Goebbels, Julius Schaub, Julius Schreck y los arquitectos Geisler y Albert Speer, además de sus secretarias personales. A ellos les exigía lealtad a toda prueba y discreción.


No fumador, abstemio, vegetariano y ecologista y amante de los animales, promulgó las primeras leyes de la historia que penaban el maltrato a los animales. No permitía a sus colaboradores fumar y beber frente a él.


Una de las secretarias personales de Hitler, Traudl Junge, describió así la esencia que emanaba de la persona de Hitler: "Cuando estaba presente (Hitler), todo el edificio bullía de actividad, todos corrían, los teléfonos sonaban, los radioespectadores no cesaban de enviar y recibir notas de comunicados (...) Cuando él estaba ausente, todo volvía a una monótona normalidad, Hitler era como una especie de dinamo". Traudl Junge describió a Hitler como una persona muy considerada y afable.


También Rosa Mitterer, quien trabajó para Hitler durante su retiro en la montaña en Baviera en los años 30, y la única sobreviviente entre quienes sirvieron a Hitler antes de la Segunda Guerra Mundial, recuerda al Führer con cariño: "Fue un hombre encantador, alguien que sólo fue siempre agradable para mí, un gran jefe por quien trabajar. Pueden decir lo que quieran, pero él fue un buen hombre para nosotros". También afirmó no poder creer nada sobre los crímenes de guerra que la propaganda de posguerra aliada inventó contra su régimen. Mitterer mantuvo un voto de silencio respecto a aquellos años y decidió romperlo en diciembre de 2008.


Una de las características más relevantes de la personalidad de Hitler era la capacidad de impresionar a quienes lo rodeaban; había personas que podían ser muy fuertes y seguras en sus campos de acción, pero en presencia de Hitler estas personalidades se veían sorprendidas por la capacidad intelectual del Führer y sus conocimientos generales.


Cita Junge en sus remembranzas: "Hitler era vegetariano, gustaba del té y además no soportaba el calor; no se podía fumar en su presencia. Hitler se acostaba muy tarde".


Hitler predicaba con el ejemplo pagando sus propios costes personales sin derogar ningún fondo del Estado. Los ingresos de Hitler, hábilmente administrados por su secretario personal Martin Bormann, sucesor de Rudolf Hess, provenían de los derechos por su imagen postal y por su libro Mein Kampf.


Cuando le tocaba tratar temas variados sobre aspectos técnicos o militares, mostraba un acabado conocimiento de estos, llegando a sorprender a sus interlocutores.
Hitler era muy condescendiente con quienes mostraban valor y arrojo en combate; llegó a diseñar él mismo la Cruz de Brillantes, Espadas y Robles para Hans-Ulrich Rudel, el célebre piloto de Stukas.

Españoles en la Luftwaffe



En la II Guerra Mundial participaron cinco escuadrillas españolas de aviación encuadradas en la Luftwaffe y se conocieron con el nombre de Escuadrillas Azules y que permanecieron en el frente hasta la retirada definitiva de todos los voluntarios españoles. Éstas se fueron relevando unas a otras. Todas ellas operaron en Rusia sin tener relación alguna con sus compatriotas de la División Azul o tropas terrestres; sus misiones se desarrollaron en el sector del Grupo de Ejércitos Centro interviniendo en la ofensiva alemana sobre Moscú y en las batallas de Kharkov, Smolensko y Kursk. Participaron con el nombre de 15ª Spanische Staffel, agregadas al 27º Grupo de Caza, unidad de élite al mando de Wolfram von Richtofen antiguo jefe de la Legión Cóndor en la Guerra Civil Española.
Los comandantes de las cinco escuadrillas fueron por orden: Ángel Salas Larrazábal, Comandante Díaz Benjumea, Carlos Ferrándiz, Mariano Cuadra Medina y el Comandante Murcia.

La 1ª Escuadrilla partió de Madrid el 24 de julio de 1.941 recibiendo el adiestramiento en Berlín. El 24 de septiembre de 1.941 se incorporan al aeródromo de Moschina, cerca de Smolensko, pilotando los nuevos ME Bf-109 E-4 y E-7. Más tarde es trasladada a Byelov en el frente de Moscú y poco después a Kalinin, Staritza, Kiln y, por último, a Vitebsk para reorganizarse. Ha realizado 422 misiones de vuelo derribando 14 aparatos rusos y sufriendo las bajas de 4 pilotos y algunos soldados del personal de tierra. Recibieron varias condecoraciones.
La 2ª Escuadrilla fue organizada en tres patrullas al mando de los Capitanes Bengoechea, Serra y Frutos. A partir del 21 de julio de 1.942 opera en el sector de Orel.
Quizá la escuadrilla más destacada fue la 4ª que participó en 1.918 misiones de guerra librando 277 combates aéreos y derribando 74 aparatos enemigos. Sus bajas también fueron altas: 7 pilotos. Su composición era la siguiente: 20 pilotos, 4 oficiales para servicios terrestres (intendencia, médico, etc.), 12 suboficiales y 116 soldados. Únicamente pilotaron aviones FW-190. Fue ésta la escuadrilla que participó en la famosa "Operación Zitadelle" o batalla de Kursk.
Es de resaltar que la quinta escuadrilla apenas intervino en un puñado de misiones. Pilotaron aviones de caza Me-109 y FW-190.
Su participación fue destacada cosechando numerosas victorias: 156 derribos y once Medallas Militares individuales. El precio: la pérdida de 22 pilotos.
Bajas de las Escuadrillas Azules: 
1ª Teniente Luis Alcocer Moreno-Abella 02-X-41 Muerto
1ª Teniente Abundio Cesteros García 25-X-41 Herido
1ª Teniente Alfonso Rubial Sabio 27-X-41 Desaparecido
1ª Comandante José Muñoz Jiménez 27-XI-41 Desaparecido
1ª Capitán Arístides García López-Rengel 27-XI-41 Desaparecido
1ª Teniente Ricardo Bartolomé Chavarria 04-XII-41 Desaparecido
1ª Soldado Sabino Barriola 03-II-42 Muerto
2ª Capitán Antonio Noriega Labat 01-VII-42 Muerto
2ª Soldado Leoncio Cavero 01-VII-42 Herido
2ª Cabo Tomás Zaro 28-VII-42 Muerto
2ª Alférez Antonio Navarro Pérez 07-VIII-42 Muerto
3ª Capitán Andrés Asensi Alvárez-Arenas 01-XII-42 Desaparecido
3ª Ju-52 Teniente Hermenegildo Menendez Fernandez 01-I-43 Herido
3ª Teniente Carmelo Lacruz Cuervo 12-I-43 Herido
3ª Soldado Primitivo Jiménez 14-III-43 Muerto
3ª Teniente Narciso García García 18-III-43 Muerto
3ª Capitán Jose A. García-Alfonso Menendez-Conde 21-III-43 Muerto
3ª Teniente Juan Rosello Simonet 05-VI-43 Muerto
3ª Teniente Alejandro Pérez González 08-VI-43 Muerto
4ª Teniente Pedro Lacalle Orellana 06-VII-43 Herido
4ª Alférez Eduardo Garcia Amigó 14-VII-43 Desaparecido
4ª Teniente Gerardo Escalante de la Lastra 14-VII-43 Herido
4ª Alférez Luis Chicharro Lamamié de Clairac 21-VII-43 Desaparecido
4ª Capitán Alvaro Borrás Marimón 31-VIII-43 Desaparecido
4ª Alférez Luis Estebanez Vela 18-IX-43 Desaparecido
4ª Teniente Enrique Pareja Nuñez 21-X-43 Muerto
4ª Alférez Jose Recasens Garriga 14-XI-43 Herido
4ª Teniente Fernando Sanchez-Arjona Courtroy 19-XI-43 Muerto
4ª Teniente Jose Cavanilles Bereterra 20-I-44 Desaparecido
5ª Teniente Estanislao Segurota Guereca 17-II-44 Muerto
Victorias (victorias con el Fw `90):
Gonzalo Hevia Álvarez de Quiñones: 12 (2 La-5; 2 Lagg 3; 1 Yak 9)
Mariano Cuadra Medina: 10 (6 Lagg 3; 2 La-5; 1 IL 2)
José Ramón Gavilán Ponce de León: 9
Fernando Sánchez Arjona Courtoy: 9 (muerto en accidente 19/11/43) (5 La-5; 2 Lagg 3; 1 Pe-2)
Ángel Salas Larrazábal: 7 (+ 16.33 en 1936-39)
Vicente Aldecoa Lecanda: 7 (4 La-5; 2 Lagg 3)
Damaso Arango López: 7 (4 IL-2; 2 La-5; 1 Lagg 3)
Luis Azqueta Brunet: 6
Bernardo Meneses Orozco: 6
Manuel Sánchez-Tabernero de Prada: 6 (2 Lagg 3; 1 La-5;3 IL 2)
Francisco Valiente Zárraga: 6 (3 La-5; 1 IL 2; 2 Douglas Boston)
Lorenzo Lucas Fernández Peña: 6 (4 Lagg 3; 1 La-5; 3 IL 2)
Antonio Aldós: 6
Antonio Herrero Alós: 5
Fernando Bengoa Cremades: 5
José Mateos Recio: 5

lunes, 25 de febrero de 2013

heroes de verdad



Otto Carius (1922 -)

Fue un as de tanques, después de haber destruido 150 tanques enemigos en cinco años de servicio. Luchó en el frente oriental, tomando parte de la Operación Barbarroja y la batalla de Narva. Carius es el segundo más alto as tanque de puntuación en la historia militar, Kurt Knispel es el primero. Durante su carrera militar, fue galardonado con la Cruz de Caballero con Hojas de Roble y Espadas.               
                                    Otto Carius es, según las cifras oficiales de la guerra que han llegado hasta nuestros días, el 2º mejor tanquista de la Historia Militar. Una figura viva, un héroe que pasa tranquilamente sus días en su Farmacia de nombre Tiger, en recuerdo al nombre del mítico tanque que comandó durante la guerra.
Matthaus Hetzenauer

El Gefreiter Hetzenauer recibió adiestramiento como Scharfschützen desde el 27 de marzo hasta el 16 de julio de 1944 aunque llevaba combatiendo en el frente oriental desde 1943. Perteneciente a la 3. Gebirgsjäger División consiguió 345 aciertos confirmados usando como armas un Mauser K-98 con mira x6 y un Gewer 43 con mira x4. Recibió la Cruz de Caballero el 17 de abril de 1945.
Joseph "Sepp" Allerberger

Perteneciente al 144th Gebirgsjäger Regiment (3. Gebirgsjäger División ) llegó al frente del este en 1942 como ametrallador pero fue herido en Stavropol y mientras se recuperaba empezó a entrenarse con un rifle soviético. Consiguió 25 blancos antes de ingresar en Seetaleralpe para el adiestramiento avanzado. Usaba un Mauser K-98 con mira x6 y eventualmente un G-43. Allerberger usaba un sistema de camuflaje fabricado por el y consistente en una tela con follaje cosido a ella, ligero y adaptable según las circunstancias. Consiguió 257 victorias y recibió la Cruz de Caballero el 20 de abril de 1945 aunque no hay constancia escrita de la concesión.
Ernst Barkmanm (25 agosto 1919 hasta 27 junio 2009) 

Fue uno de los más grandes Panzer Aces de la II Guerra Mundial.
Durante la guerra, logró la destrucción o inutilización de 82 +, 136 tanques enemigos Miscelánea AFV y 43 cañones AT . Recibió los siguientes premios y condecoraciones :
Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro
Cruz de Hierro 1. Clase
Cruz de Hierro 2. Clase
Wound Badge en plata
Wound Badge de Negro
Asalto de Infantería insignia
Placa de Asalto Panzer

Recuerdos de un soldado..Heinz Guderian

Heinz Guderian
Heinz Guderian nació en Kulm, Prusia Occidental, el 17 de junio de 1888 y murió en Schwangau (Baviera), el 14 de mayo de 1954. Fue un notable militar alemán, considerado uno de los fundadores del concepto de Blitzkrieg.

Su trabajo fue fundamental en el desarrollo de los carros blindados entre las dos guerras mundiales. Sus ideas estaban muy influenciadas por los teóricos John Fuller y Liddell Hart y por el militar soviético Mariscal Mijaíl Tujachevsky.
Durante la Operación Barbarroja fue conocido como uno de los generales más proactivos del frente del Este y era apodado como el "Rápido Heinz".


Biografía Heinz Guderian
Guderian nació en Kulm (actual Chełmno, Polonia), Prusia Occidental, en el seno de una familia de militares prusianos; su padre fue General. Entre 1901 y 1907 estudió en varias escuelas militares antes de formar parte del batallón aeronaval de su padre. Contrajo matrimonio en 1913 y tiene dos hijos.

En la Primera Guerra Mundial sirvió como oficial en la retaguardia. De carácter más bien introvertido frente a sus pares, de genio iracundo cuando creía tener la razón si se le contrariaba, era muy afectuoso con sus subordinados, lo que le valió el respeto de quienes le rodeaban.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue comandante del Cuerpo de Ejército XIX en Polonia y Francia. Dirigió el 2º Grupo Panzer en la Operación Barbarroja y desde el 5 de octubre de 1941 el 2º Ejército Panzer. Fue uno de los generales alemanes más capaces y proactivos de Hitler, realizando profundos avances de tanques en el territorio enemigo en dirección a Viasma–Kiev–Moscú, lo que permitió obtener aplastantes victorias sobre los rusos (Batalla de Kiev) en la fase inicial de la campaña.
Bajo las órdenes del General Hermann Hoth se le ordena tomar la dirección de Leningrado, lo que fue un grave error estratégico a la larga. Estando ya en las cercanías de Leningrado, se le devuelve hacia su objetivo inicial, la ruta Smolensk–Moscú y de ahí toma el flanco sur hacia el río Oka rebasando la capital soviética. Sin embargo, su posición es extremadamente peligrosa por carecer de apoyo de infantería.

Pero el invierno ya estaba avanzando, mientras las tropas mecanizadas del 4º GP Panzer de Hoeppner logran llegar a 42 kilómetros de la capital y pueden divisar la capital en la zona de Nara-Formisck, pero quedan detenidos por una enconada resistencia rusa. Además la nieve y el frío extremo (de -20 a -33°C) que inflinge sufrimientos extremos a los soldados alemanes a campo raso, sumado a una violenta y desesperada contraofensiva rusa, en la cual Stalin usó a tropas siberianas, mejor adaptadas al combate en condiciones extremas. 
Hoeppner ordena el retroceso contrariando las órdenes de Hitler. Algunas unidades de infantería alemana del 28º regimiento SS logran alcanzar los arrabales de Moscú y se enfrentan con un batallón de obreros. Kluge ordena a Guderian reforzar estas unidades, pero, ante el inminente envolvimiento de las fuerzas rusas, Guderian desobedece y retrocede, los alemanes son rechazados y fracasa en la toma de Moscú. Esto sucede el 5 de diciembre de 1941.

Se le destituyó a petición de Günther von Kluge y se le trasladó a la reserva. Desde el 1 de marzo de 1943 fue Inspector-General de las tropas acorazadas. Después del atentado de julio de 1944 en contra de Hitler, se le vuelve a llamar al servicio activo para el frente oriental como Jefe del Estado Mayor. En marzo de 1945 es nuevamente destituido. No obstante, se le llama de nuevo para organizar la Defensa de la Prusia Oriental y de Berlín, donde —tras una heroica defensa- no se logra evitar al avance ruso.
En los Juicios de Núremberg fue declarado inocente al considerarse que su comportamiento fue estrictamente el de un soldado profesional, muy a pesar de los reclamos de los comunistas rusos. Finalmente fue liberado en 1948.
Guderian murió en Schwangau, cerca de Füssen, en Algovia (Baviera meridional), el 14 de mayo de 1954.
Obra Heinz Guderian
Guderian escribió varios libros, entre ellos Achtung Panzer!, sobre la guerra con tanques, en 1937. En este libro, Guderian hace una profética afirmación: "Rusia posee el ejército más fuerte del mundo, tanto en términos numéricos como en lo avanzado de sus armas y equipo. Rusia además posee la fuerza aérea más grande...

Rusia posee una gran cantidad de material básico y una gran industria de armamentos, la cual puede ser ubicada en las vastas profundidades de su imperio. Ya pasaron los tiempos en los que Rusia no quería saber nada de tecnología, nosotros debemos reconocer que los rusos pueden desarrollar y construir sus propias máquinas, con la consecuencia de una transformación en la mentalidad rusa respecto a la cuestión del Este, de una manera más seria que en cualquier periodo anterior de la historia".

También tradujo antes de la guerra libros de J.F.C. Fuller y de B.H. Liddell Hart, unos eminentes teóricos de la guerra moderna, y hasta tradujo al alemán El ejército del futuro, del entonces ignorado Charles de Gaulle (este libro fue rechazado por el alto mando francés, que consideraba la Línea Maginot como la mejor defensa).
Después de la guerra escribió Recuerdos de un soldado, en las que relata sus operaciones en Rusia.

Fedor von Bock

Fedor von Bock
Fedor von Bock nació el 3 de diciembre de 1880 y murió el 4 de mayo de 1945. Fue Mariscal de Campo alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

Inicios
Nació en Kostrzyn, Alemania, hijo del oficial Moritz Bock y su esposa, Olga Falkenhayn. Tras entrenar en la escuela de cadetes accede al V Regimiento de la Guardia Prusiana como lugarteniente. Participó en la Primera Guerra Mundial como oficial del Estado Mayor y comandante de batallón. En 1918 es condecorado con la medalla Pour le Mérite. Continúa en el ejército durante la República de Weimar, pese a que el Tratado de Versalles intentó reducir el ejército alemán, llegando a ser comandante del II distrito militar, en Sczezin. Permaneció en el ejército tras la llegada al poder de Adolf Hitler el 30 de enero de 1933. En 1936 se casa con Wilhelmine von der Osten, con quien tendría una hija.
Segunda Guerra Mundial

Frente occidental

Fue uno de los pocos oficiales en no perder su posición cuando Hitler reorganizó el ejército alemán en 1939, durante los preparativos para la Campaña de Polonia. En septiembre de ese mismo año, al iniciarse la guerra, von Bock fue asignado al mando del Grupo de Ejércitos del Norte durante la exitosa entrada a Polonia, recibiendo por sus servicios la Cruz de Hierro. Tras su éxito al aplicar la Blitzkrieg contra Francia , Bélgica y los Países Bajos, von Bock fue ascendido a Mariscal de Campo el 19 de julio de 1940.
Frente Ruso
Fue entonces cuando se le encomendó su misión más famosa: la Operación Barbarroja, la captura de Moscú y la derrota de la Unión Soviética. En 1941, von Bock invadió la Polonia soviética, destruyendo el pacto de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética más conocido como el Pacto Ribbentrop-Molotov, algo más que necesario ya que los soviéticos tenían listas 300 divisiones en la frontera prestas a atacar a Alemania en cualquier instante (Cada división la conformaban 15 mil hombres). 
Para diciembre, toda Polonia había sido sometida, junto a la República Socialista Soviética de Ucrania, Bielorrusia y la mayor parte del oeste de Rusia.
Sin embargo, von Bock tuvo la mala suerte de verse atrapado en el horrible invierno ruso, cuando algunos de sus hombres estaban a apenas 30 kilómetros de Moscú. Las temperaturas descendieron hasta una media de -30º centígrados, pero sus hombres contaban sólo con finas camisas de manga larga (Hitler había dirigido todos sus recursos al frente occidental). Los motores de los tanques comenzaron a fallar frecuentemente, y las armas se encasquillaban con facilidad. Pese a todo, Hitler ordenó a von Bock mantenerse en sus posiciones. Las fuerzas rusas, comandadas por el mariscal Georgy Zhukov, iniciaron una rápida contraofensiva, haciendo que los alemanes se retiraran hasta a 150 kilómetros de Moscú. Las bajas alemanas se contaron por centenares, y Moscú no volvería a ser amenazada durante el resto de la guerra. Pierde el mando del Grupo de Ejércitos Centro el 12 de diciembre de 1941.
El 18 de enero de 1942, tras la súbita muerte de Walther von Reichenau, von Bock tomó el control del Grupo de Ejércitos Sur, pero presenta su dimisión como comandante del Grupo de Ejércitos Sur el 15 de julio de 1942, tras lo cual se retiró de la vida militar, yéndose a vivir a Baviera.
Últimos días
Tras la muerte de Hitler, von Bock ofreció sus servicios al almirante Karl Dönitz, el nuevo líder alemán, pero, mientras estaba en Hamburgo, von Bock resultó gravemente herido durante un bombardeo aliado el 3 de mayo de 1945, muriendo un día más tarde en el hospital naval de Oldenburg.
Carácter y personalidad

De temperamento glacial en la batalla, no mostraba el menor temor en el campo de batalla, permanecía inamovible ante la metralla enemiga; y exigía lo mismo a sus soldados; prueba de ello son las increíbles bajas sufridas por los alemanes en Smolensk, donde llevó al máximo al cuerpo de ejercito a su mando para obtener la victoria, por eso tuvo muchos detractores, su frase más famosa es : "Morir de resultas de una bala enemiga es algo muy de agradecer"
Años de servicio 1898–1945
Lealtad Imperio alemán (hasta 1918)
República de Weimar (hasta 1933)
Alemania nazi (hasta 1945)

Condecoraciones 
Pour le Mérite
Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro

lunes, 21 de enero de 2013

Las bombas V1, V2 y Wasserfall


Alemania, tras la derrota sufrida en la Primera Guerra Mundial, se vio sometida a las férreas condiciones del Tratado de Versalles, en el que, entre otras cosas, se le limitaban las fuerzas armadas a un ejército de 100.000 hombres y se le prohibía la fabricación de todo tipo de armamento pesado. Es lógico que, como consecuencia de estas condiciones, el Alto Estado Mayor germano pensara en la posibilidad de desarrollar los cohetes, que no entraban en el capítulo de prohibiciones impuestas, y convertirlos en un arma bélica que podría inclinar a su favor el peso del potencial militar frente al resto de las demás naciones de Europa.


Para ello no vacilará en servirse de los recursos humanos y técnicos que se han ido forjando, a través de las experiencias de la Verein fur Raumschiffahrt (Asociación para el desarrollo de la Astronáutica), en el terreno de pruebas para cohetes que ha estado utilizando en las afueras de Berlín desde 1927. Al disolverse la sociedad, el gobierno alemán conseguirá atraerse a algunos de los miembros más destacados de la misma, poniendo a su disposición el centro de Kummersdorf, dirigido por el general Walter Dornberger. El colaborador más eficiente del general es el joven Wernher Von Braun, antiguo miembro de la asociación astronáutica, que ha optado por la única forma de poder realizar el sueño de su vida, trabajar en los cohetes, aunque tenga que relegar a un futuro incierto sus sueños de utilizarlos como vehículos para viajar por los espacios interplanetarios y deba limitarse, por el momento, a ponerlos a punto para las aplicaciones bélicas que interesan al país.

Las órdenes del general Dornberger eran tajantes. Se trataba de inventar, diseñar y construir nuevos tipos de armas, cuya existencia debería mantenerse secreta, capaces de dotar a las fuerzas armadas alemanas de una neta superioridad sobre los ejércitos enemigos cuando se iniciase la guerra. Y para ello deberían potenciarse al máximo todas las posibilidades que ofrecían los últimos descubrimientos en el campo de los cohetes propulsados por combustibles líquidos.

Pronto se preparan los planos para la construcción de un cohete de largo alcance, que puede llevar su carga explosiva a más de 200 Kms. de distancia, volando a velocidades superiores a la del sonido. En 1935, Hitler aprueba el proyecto y decide facilitarles todos los medios para poder llevar a cabo su realización en un lugar secreto que será escogido por el propio Von Braun, convertido en el director técnico del proyecto. El lugar elegido estará situado en una isla del Báltico, Usedom, en la desembocadura del río Oder, lo suficientemente apartada para poder realizar las pruebas a salvo de miradas curiosas y donde se levantarán las instalaciones de la HA? (Heeres Anstalt Peenemünde o Instalaciones del Ejército de Peenemünde), de donde saldrían las principales armas secretas empleadas por las fuerzas alemanas.

La V-1 El Centro de Peenemünde, por su organización interna se encontraba sometido a la jurisdicción del Ministerio del Ejército, principal interesado en el desarrollo de las nuevas armas-cohetes y cuyos jerarcas habían gestionado ante el Führer los presupuestos necesarios para su construcción. Sin embargo, los jefes de la Luftwaffe pensaban que este tipo de armas, al ser utilizadas como elemento de combate aéreo, debían ser adjudicadas a sus centros de investigación y exigían una participación en los procesos de fabricación y puesta a punto de las mismas.


Para satisfacer sus demandas, el Alto Estado Mayor no dudó en concederles una parte de las instalaciones del HAP, donde se desarrollarían las diversas armas secretas alemanas, y que así quedaría dividido en dos zonas: Peenemunde Este, donde Wernher Von Braun se ocuparía de la dirección de todos los proyectos sobre cohetes para el Ejército, y Peenemunde Oeste, bajo las órdenes directas de Goering, donde se desarrollaría un prototipo de bomba volante, impulsada por un pequeño pulsoreactor que constituiría la primera novedad en el campo de las armas secretas alemanas. Este aparato, ideado por el técnico aeronáutico Gerhard Fieseler, recibiría primeramente esta denominación de Fi-103, para pasar más adelante a hacerse famoso bajo las siglas V-1, correspondientes a Vergeltungswaffe-1, o «arma de represalia».

Este artefacto puede considerarse en esencia, como un avión a reacción no tripulado, cuyo combustible estaba constituido por gasolina mezclada con aire que se hacía detonar en una cámara de combustión a intervalos regulares, mientras los gases al escapar por la parte trasera del reactor le proporcionaban el impulso necesario para el vuelo.



El motor estaba situado encima del proyectil y comprendía una boca para la admisión del aire en una rejilla del tipo persiana para regular la entrada de éste, el sistema de inyección del combustible, la cámara de combustión y la tobera para la reacción de los gases. El conjunto tenía una longitud de 8,22 metros de largo y 1,50 m. de diámetro en su parte más ancha, con un peso total de 2.170 ~s. de los que 900 eran de explosivos, a base de nitrotolueno y nitrato amónico, que se alojaban la parte delantera del proyectil. A continuación la carga explosiva venían los depósitos de combustible, 700 litros de carburante, y un sistema de reacción por piloto automático en el que intervean tres giróscopos y un altímetro. También tenía las pequeñas alas con una envergadura de 5 metros.

Para su lanzamiento se utilizaban rampas de lanzamiento de 45 m. de largo, desde las que se catapultaban mediante una carga de pólvora dirigiéndose hacia sus objetivos a una velocidad media de 650 Kms por hora y a una altura de 2.000 metros. Disponía de una autonomía de 250 kms. por lo que era un arma eficaz para bombardear las unidades inglesas más próximas a la costa. Sin embargo como eran fácilmente detectables por el radar, de reciente aparición por esos años, y teniendo en cuenta que su velocidad era similar a la de los últimos modelos de aparatos de caza de su tiempo, estos proyectiles eran presa fácil para los pilotos de la R.A.F., quienes, aparte del fuego directo, para derribar el artefacto utilizaban también una arriesgada pero eficiente maniobra a fin de alterar el rumbo del mismo. Se situaban a si mismo nivel y rozaban con la punta del ala el extremo correspondiente en la de la bomba volante, con lo cual el artefacto venía a caer sobre las aguas del Canal de la Mancha, sin causar mayores daños.



El primer proyectil de este tipo cayó el 14 de junio de 1944 en Swanscombe, cerca de Gravesend, causando más pánico entre la población civil que daños materiales reales, y desde entonces hasta el final de la guerra no dejarían de caer sobre Londres. De las 8.000 bombas volantes aproximadamente que lanzaron los alemanes en este intervalo solamente 2.419 alcanzaron su objetivo causando la muerte de 6184 personas y heridas a 17.981. Otras 2.448 se lanzaron sobre Antwerp.

La bomba volante V-1 fue el primer proyectil operativo lanzado desde la base de Peenemunde, el centro de experiencias secretas alemán. Durante las pruebas el prototipo se adaptó para ser pilotado por la famosa aviadora germana Hanna Reichst, que realizó el vuelo en abril de 1944, antes de que las V- 1 fueran construidas en serie para la Luftwaffe.


La serie de bombardeos sobre las ciudades inglesas mediante las V- 1 fueron más espectaculares que efectivos en daños materiales y si bien al principio levantaron grandes esperanzas entre los dirigentes nazis convencidos de que tenían en sus manos el arma que les daría la victoria, pronto vieron que se necesitaba algo más demoledor y eficaz para conseguir aplastar el poderío militar de los aliados. Entonces se volvieron de nuevo a Peenemunde, pidiendo a los técnicos que allí trabajaban la que debía ser el «arma definitiva»: un cohete capaz de transportar una tonelada de explosivos sobre Londres y que pudiera escapar a los sistemas de detección y a los ataques de los cazas enemigos.

Para lograrlo a tiempo, había que acelerar al máximo los proyectos de Wernher Von Braun y su equipo de científicos, quienes ya en sus experiencias del centro de pruebas de Kummersdorf, los años inmediatamente anteriores a la guerra, habían trabajado con los que serían los predecesores del futuro V-2, cohetes de la serie Aggregate-1 (A-1), propulsados por alcohol y oxígeno líquidos.

Las primeras experiencias realizadas en Peenemunde, en otoño de 1937, consistirían en el lanzamiento de varias versiones mejoradas de este prototipo. El A-3, ya era un artefacto de 6 metros de alto y 745 kgs. de peso cuyo motor a base de combustibles líquidos, le proporcionaba un empuje de 1.360 kgs. Sin embargo, los resultados no serían satisfactorios hasta que nuevos mejoramientos, principalmente en los sistemas de dirección, condujeron al A-4, que a finales de 1938 alcanzó una altura de más de 10 kilómetros, convirtiéndose en el prototipo sobre el que se realizarían todas las investigaciones posteriores, hasta llegar a la definitiva V-2.

Los lanzamientos de prueba del nuevo modelo tuvieron lugar entre junio y octubre de 1942 y finalmente se consiguió que un cohete de 14,5 metros y 12 toneladas de peso, lanzado desde la costa de Pomerania, alcanzase una altitud de 80 kilómetros y cayera a 191 Kms. de distancia. El proyectil-cohete era una realidad y el gobierno alemán, que hasta entonces había estado de espaldas a tan excitantes experiencias, mostró súbitamente un enorme interés por las mismas, apremiado por los avatares de la guerra que habían cambiado mucho desde los meteóricos éxitos iniciales.

Las demostraciones de la nueva arma convencieron plenamente al Alto Mando que no vaciló en poner a disposición del equipo técnico responsable

• de su realización todos los medios necesarios para lograr su desarrollo definitivo hasta pasar al proceso de fabricación en serie y su puesta en servicio final. El resultado de estos esfuerzos sería el artefacto conocido como V- 2 (también de Vergeltungswaffe o «arma de represalia»), que presentaría un aspecto verdaderamente impresionante. El proyectil tenía unas proporciones completamente inusitadas: 14,5 metros de longitud por 1,65 de diámetro máximo. Pesaba 12 toneladas y media en el momento del despegue, de las que un 70 % lo constituía el combustible compuesto por 3.750 kgs. de alcohol etílico y 4.970 de oxígeno en estado líquido. Estos gases se consumían a razón de 125 Kgs. por segundo en la cámara de combustión, proporcionándole un empuje de 25.000 kgs. y una velocidad de eyección de los propergoles de 2.000 m. por segundo.

La estructura del artefacto es la siguiente:

En la cabeza iban los 910 kgs, de amatol que constituían su carga explosiva; a continuación, entre la carga y los depósitos de combustible, venía un pequeño compartimiento en el que se situaban los mecanismos de control automático y de radio-dirección; seguían después los depósitos cilíndricos de combustible, las bombas que asPi/an los líquidos en la cámara de combustión finalmente ésta con su tobera del tipo «Laval» a la salida de la cual se encontraban, en medio del paso de los gases eyectados, unas pequeñas aletas de dirección construidas en grafito, que actuaban como estabilizadores del cohete.


Al contrario de lo que sucedía con las V-1, las V-2 eran prácticamente invulnerables, pues alcanzaban velocidades supersónicas y era imposible interceptarlas con los cazas de motor de émbolo o derribarlas con la artillería antiaérea. Además podían ser disparadas desde rampas móviles, por lo que la localización de sus bases de lanzamiento resultaba bastante problemática. Su lanzamiento se efectuaba en sentido vertical, para irse inclinando hasta alcanzar un ángulo de unos 45 grados y una vez agotado el combustible seguía una trayectoria parabólica hasta alcanzar los 100 Kms. de altitud y dirigiéndose a su blanco, situado a más de 300 Kms. de distancia a una velocidad de 5.600 Kms. por hora. Resulta evidente la nula capacidad defensiva ante semejante ingenio ya que por la altura y velocidad a que se desplazaba era prácticamente imposible de localizar por el radar de la época.

La primera V-2 cayó sobre Chiswick, cerca de Londres, el 8 de septiembre de 1944, sin que sus habitantes se pudieran apercibir de lo que se les venía encima hasta sentir el estruendo de la explosión, que sería seguida del terrible estrépito producido al atravesar el artefacto la barrera del sonido y que sería escuchado en la ciudad unos segundos después del impacto. De estas armas cayeron más de 2.000 sobre Inglaterra, entre la fecha citada anteriormente y el 27 de marzo de 1945 en que cayó


la última sobre Orpington, en Kent. El total de victimas producidas fue de 2.754 muertos y 6.523 heridos. También se emplearon las’ V-2 contra la ciudad de Amberes y contra las fuerzas aliadas de la región de Aquísgran. Se supone que un gran número de artefactos explotaron en sus bases de lanzamiento o nunca alcanzaron sus blancos y se calcula que el número de aparatos fabricados por la industria alemana en el tiempo que les permitió la duración de la contienda, no sobrepasaría los 5.000. Si bien los daños causados por esta nueva arma fueron bastante más cuantiosos que los de su predecesora la V- 1, no fueron suficientes para cambiar el curso de la guerra que ya había tomado un giro decisivo hacia la victoria aliada. Las V-2 actuarían principalmente como armas psicológicas, manteniendo la moral de las fuerzas alemanas durante algún tiempo todavía, pero su función decisiva en los campos de batalla todavía no había llegado. Era un arma prematura que necesitaba todavía de unos cuantos años más de perfeccionamiento para convertirse en el misil teledirigido intercontinental que amenaza como una pesadilla la paz en nuestro tiempo.

Otras armas secretas alemanas

Además de las V-1 y las V-2 que tuvieron su período operativo, la industria alemana de guerra desarrolló otros variados ingenios propulsados por cohetes, que apenas pudieron intervenir en la contienda o su utilización quedó restringida a escenarios muy reducidos.

Una de éstas fue la denominada Wasserfall («cascada») consistente en una versión a escala reducida de la V-2, pero con la ventajosa posibilidad de poderse orientar automáticamente hacia su blanco mediante un dispositivo de rayos infrarrojos. Era un cohete de 8 metros de longitud que podía portar una carga explosiva de 306 kgs. a una distancia de 35 Kms.


Otra derivación de la V-2, que no salió de los tableros de diseño, fue la correspondiente a las siglas A-9/A-10, prevista para dar origen a un gigantesco cohete de dos etapas que doblaría en tamaño a la V-2. Según sus datos técnicos podría haber alcanzado una distancia de 4.800 kms. lo que lo colocaba ya en la línea de los modernos proyectiles balísticos intercontinentales que tardarían más de una década en ser desarrollados por los ejércitos de Rusia y Estados Unidos. Con un arma de esas características es evidente que la guerra hubiera podido seguir un rumbo diferente, pues incluso los Estados Unidos hubieran estado bajo su radio de acción.

Los cohetes aplicados a la artillería darían origen al Rheintochter (Hija del Rhin), precursor de los actuales proyectiles tierra-aire, que sería lanzado por primera vez en agosto de 1943, para ser sustituido a partir de Diciembre de 1944 por otros proyectiles semejantes pero más eficientes: el Enzian y el Schmetterling, que serían fundamentalmente pequeños aviones-cohete con posibilidad de ser dirigidos por radio.